Taller de Oración parte 1

Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.

San Lucas 11, 1

Si bien la oración es el medio de comunicación que el hombre tiene para con Dios, cierto es que todos debemos aprender a orar.

Muchos creemos que orar es solo presentarle a Dios una lista de pedidos o peticiones y ya con esto se cumplió, sin embargo no es así, esto solo es pedir, una parte de la oración y omitimos el resto de las partes en que se compone una oración a Dios.

La primera oración y que el mismo Jesús nos enseño por medio de los Apóstoles, es el Padrenuestro, en esta oración vemos el conjunto de partes que la integran y es la oración por excelencia perfecta.

En primer lugar debemos reconocer la Potestad y Poder de Dios en el Cielo, la Tierra y todo el Universo, Alabarle en toda su Creación, dar Gloria en todo lo Creado.

Cuando realizamos esto estamos poniendo a Dios por sobre todas la Creación, así reconocemos el Señorío de Dios en todo.

Así mismo debemos reconocer y respetar la Voluntad de Dios, siempre y en todo lugar, nuestra oración no puede ser un indicativo de enseñarle a Dios como tiene que hacer las cosas poniéndole los limites que a nosotros nos son convenientes o que deseamos.

Hay hermanos que rezan hoy pidiéndole a Dios que conceda ayer, y esto no es correcto, porque debemos diariamente ir ganándonos las bendiciones de Dios no pretender que por rezar una vez Dios tenga el deber de ser un genio que supla todas nuestras necesidades.

La oración debe ser una acción cotidiana que aumente nuestra fe, con un tiempo dedicado correctamente y respetuoso, teniendo en cuenta que estamos dedicando ese tiempo al Dios Creador de todo lo visible e invisible y que por medio de Jesús nos ha elevado a la dignidad de Hijos suyo cuando antes eramos solo criaturas.

No es lo mismo una oración dedicada en medio de nuestras actividades de todo el día, a una oración rezada a las disparadas, apurándonos a terminar porque tenemos otras cosas que hacer.

Mientras nuestras manos y pies están ocupados con actividades, nuestra mente y corazón pueden estar unidos a Dios por la oración.

En la oración que Jesús nos ha enseñado, El resalta las virtudes y poderío de Dios, primero, y luego reconoce que erramos así como otros erran y se debe pedir perdón, y recién al final pide lo necesario para la asistencia propia que necesita de Dios.

Podríamos decir entonces que cuando los Apóstoles le dijeron “enséñanos a orar” Jesús les enseñó este orden en la Oración, orden que también nosotros debemos aprender.

Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación

Como vemos en el Padrenuestro señalado en colores, Jesús resalta al Padre en un acto de Alabanza o Adoración, luego eleva la primera petición, el alimento cotidiano, continúa la enseñanza en que debemos reconocernos pecadores, y finaliza con la petición espiritual.

Esta es una guía que debemos aplicar no solo en el Padrenuestro, oración para rezar en comunidad o solo, sino en toda oración que dirigimos a Dios aunque estas sean con nuestras palabras.

En la oración que dirigimos con nuestras palabras, debemos ser conscientes en todo momento que Dios conoce hasta el mas ínfimo pensamiento de nuestro ser, es conveniente ser siempre auténticos con Dios, ya que disfrazarnos de santos o víctimas no modificará o apresurará los resultados de la oración.

No obstante de que Dios sea Padre, Amigo, Hermano, como muchos dicen, nunca deja de ser Dios, por consiguiente no debo faltar el respeto en el dialogo, El es un Padre de Amor y debo dirigirme a El con amor de un hijo verdadero.

Los tiempos de Dios, siempre serán los tiempos de Dios y esto no habrá forma de modificarlo, ya que El, mejor que nadie nos conoce en plenitud y sabe cuando, como y donde es el momento propicio para que nuestra oración sea respondida.

Recordemos que la paciencia es una virtud de los santos y que aunque aún no lo seamos, vamos caminando hacia la santidad.

Amén

Autor: Hector J. Ils

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2 comments on Taller de Oración parte 1

    1. A veces el silencio es la mejor oración y es lo que Jesús desea, precisamente también tocaremos este tema un poquito mas adelante.
      No olvidemos que Jesús conoce todo de nosotros, muchas veces es mas conveniente el silencio que las palabras, también a veces es Voluntad de El que nos quedemos dormidos porque allí es cuando El puede actuar sobre nosotros, cabe recordar que cuando Dios creó a Eva durmió a Adán para poder realizar la Obra Creadora.

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