18
Dic
Señora de la Dulce Espera
Todo el día
18-12-18

Es celebrada el 18 de diciembre. Esta no es la única imagen de la Virgen embarazada también tenemos a la Virgen de Guadalupe. Muchos se encomiendan en este día a Nuestra Señora de la Dulce Espera pidiendo con una fe que no hay palabras que puedan describirla, bendecir sus vientres o darle la oportunidad de poder ser madres.

Son ya muchos los siglos que ha transcurrido desde que inició su culto, específicamente desde el siglo V, en realidad puede considerarse como una de las principales y primeras imágenes de culto que fueron generadas para ser veneradas y como intermediaria de la devoción cristiana, llegando a considerarla desde siempre como patrona de las mujeres que se hallan en esperan un hijo, incluso el Papa Juan Pablo II, le dedicó una hermosa misiva donde hace alusión al milagro mismo de la vida que gracias a ella tuvo lugar.

El culto a la Virgen María embarazada comienza incluso antes del nacimiento de Jesús y su primera devota fue Isabel. Según San Lucas versículo 39, cuenta que en Judea, se fue la virgen María a una región montañosa a visitar a Zacarías e Isabel quien estaba también embarazada, María saludo y al escuchar su voz Isabel sintió que su hijo se movió de gozo en su vientre, llenándose del Espíritu Santo y comprendió entonces que María había sido bendecida más que cualquier otra mujer y su vientre más bendito aún pues el albergaba al futuro Redentor.

Esta afirmación que nos muestra el Evangelio en San Lucas 39, nos da a conocer gran parte de la oración que hoy día es el Ave María, “Llena eres de gracia entre todas las mujeres”

Se estableció el día ocho antes de navidad como la fiesta en honor de la Virgen María, por Obispos de la región hispánica, durante una reunión en el X Concilio de Toledo, que tuvo lugar durante el año de 656, llegando a cambiar con el tiempo de nombre e incluso a fusionarse con nombres como: Veneración de la concepción de la Virgen de la esperanza o Virgen de la “O”, gracias a la forma de “O” que tiene el vientre esférico de la madre a estar encinta y también porqué la oración original está llena de exclamaciones como: ¡OH Sabiduría! ¡OH! Emmanuel, entre otras.

Es así que la inefable María se instituyó como una mujer llena de privilegios, gracias a su colaboración en el gran milagro de la concepción del Hijo de Dios. Este misterio según la religión cristiana es la base principal del monoteísmo y vislumbra la grandeza misma de la Santísima Trinidad causando con ello que la Virgen encinta fuere una de las más dignas de devoción entre su feligresía tanto en oriente como en occidente; siendo la celebración de la fiesta de Encarnación el 25 de marzo de cada año para indicar el comienzo del embarazo.

Oración a Nuestra Señora de la Dulce Espera

María, Madre del amor hermoso, dulce muchacha de Nazaret,
tú que proclamaste la grandeza del Señor y,
diciendo que “si”, te hiciste Madre de nuestro Salvador y Madre nuestra:
atiende hoy las súplicas que te hago.
En mi interior una nueva vida está creciendo:
un pequeño que traerá alegría y gozo, inquietudes y temores,
esperanzas y felicidad a mi hogar.
Cuídalo y protégelo mientras yo lo llevo en mi seno.
Y que, en el feliz momento del nacimiento,
cuando escuche sus primeros sonidos y vea sus manos chiquitas,
pueda dar gracias al Creador por la maravilla de este don que El me regala.
Que, siguiendo tu ejemplo y modelo, pueda acompañar y ver crecer a mi hijo.
Ayúdame e inspírame para que el encuentre en mi un refugio donde cobijarse y, a la vez,
un punto de partida para tomar sus propios caminos.
Además, dulce Madre mía, fíjate especialmente
en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño.
Que puedan sentir el amor del Padre
y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición.
Que sepan que la decisión heroica de acoger y nutrir al hijo les es tenida en cuenta.
Nuestra Señora de la Dulce Espera, dales tu consuelo y valor.
Amén